lunes, 15 de febrero de 2010

Hola me llamo Internacional, ¿y tu?

Fui el origen de un todo, antes llamado Pángea. Tengo miles de años, ni siquiera los científicos son capaces de calcular exactamente mi edad. Pero fui concebida debido a las causas naturales, principalmente dos las meteorológicas del planeta y sobre todo a las ansias de supervivencia y poder del ser humano, diríamos que este fue el lecho donde fui concebida.
Al fragmentarse mi predecesor y en cada parte del ser de mi progenitor existía una temperatura variable fue surgiendo la diversidad de las distintas ramas que me conforman actualmente, también de los seres que me habitaban en cada una de ellas.

Si yo soy fecundado de lo natural ¿por qué el ser humano se empeña en imponer lo antinatura? Soy por naturaleza virgen, no tengo escudos ni cremalleras me muestro desnudo a todos pero el ser humano se empeña en dividir, acotar, y distinguir cada una de mis ramificaciones.
¿No entendéis pobres infelices que yo soy un todo? ¿Como osáis en querer hacer de mi no uno sino millones de uno?
¿Que defendéis como propios si yo no os pertenezco a ninguno? Si yo perdurare mientras que unos tras otros de vosotros mortales temporales desapareceréis.

¿No comprendéis que estáis condenados tarde o temprano a entenderos entre sí? ¿Que por el bien propio de vuestra supervivencia me tendréis que compartir como un solo todo?

Me fraccionáis para mataros unos a otros, para justificar vuestras horribles barbaries, el globo terráqueo lo tenéis divididos, ya os repartís como piezas de un puzzle hasta donde no os podéis mantener erguidos por vuestros propios pies, hasta del agua, del mar, del océano os habéis echo dueño.

Que pena me dais, esas divisiones geopolíticas como hoy la conocéis probablemente vosotros mismos acabareis con ella, solo tengo que esperar y volverme a sentar esperando quizás que un día ni exista agua, ni exista cielo, ni exista tierra.
Volveré a ser internacional aunque solo sea una, aunque solo sea ya nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario